Con calma

Diario de Almería; 06/01/18

Me está costando empezar a escribir. Por un lado, soy muy escéptico en lo referente al mercado invernal. No confío en él. Los datos me dan la razón. Históricamente, poco aprovechable ha pasado por Almería de lo llegado en enero. Algún Kalu Uche o Borja Fernández y paren ustedes de contar. Por otro, me alarma que el club no mueva ficha. Sí, estoy diciendo que no le tengo fe al mercado de fichajes de invierno y, a la vez, estoy pidiendo que el Almería empiece a moverse con cierta intensidad. ¿Una contradicción? Puede ser.

Cuesta entender la falta de ambición en el seno del club rojiblanco después de una primera vuelta infernal que, otra vez, se ha saldado con la destitución prematura de un entrenador. El Almería llegó a enero a sólo dos puntos del descenso, tras pasarse buena parte de la temporada en esas posiciones, con una plaga de bajas inexplicable, con un sinfín de jugadores rindiendo muy por debajo del nivel exigible y con alguna marcha tan indolora en lo deportivo como sonrojante en cuanto a gestión del club: Nauzet Alemán. Cualquier equipo en estas condiciones estaría ansioso por encarar el mes de enero y poder mover ficha. Cualquiera menos uno.

De momento, la única noticia que hemos escuchado los aficionados rojiblancos fue la posible marcha de Pozo. Habría sido un drama. Otro más. De llegadas poco se habla. Da igual que la defensa esté bajo mínimos, con un Nano sin apenas competencia o una pareja de centrales que acumula más sanciones y lesiones que buenas actuaciones. Tampoco parece importar el tener unos extremos inoperantes e insuficientes y el contar con tres delanteros que suman dos goles en todo el curso. Cuando se pregunta a entrenador o director deportivo sobre el tema, la calma reina en sus rostros. Como si con lo que hubiera fuese suficiente. Como si no se estuviera sufriendo. Como si no estuviésemos viviendo otro año para olvidar. Como si esta historia no nos la conociésemos de memoria los aficionados.

Deja un comentario