Demasiado gravosos

El pasado domingo invité a un amigo grancanario a ver el Almería-Granada. Vino a hacerme una visita y, aprovechando el descuento para abonados que ofreció el club, lo llevé a ver un partido que ni le iba ni le venía, pero que, al menos, le era asequible económicamente.

Llegamos al estilo almeriense, esto es, a escasos instantes de que arrancase el encuentro. La cola que había en la taquilla de preferencia del estadio era apoteósica. En un gesto muy propio del club, la organización fue desastrosa. Solo dos ventanillas abiertas. El resultado fue aguardar varios minutos a que la lenta fila de personas fuese avanzando. Dio la casualidad de que, justo delante de mí, había una joven pareja granadina. Un chico y una chica que habían decidido ir al encuentro y que recibieron como un jarro de agua fría la noticia de que obtener una entrada en el sector visitante costaba 30 euros, al no haberla adquirido en Granada, donde sí había descuento gracias al supuesto acuerdo entre los clubes. Supuesto, en realidad, porque el club nazarí, en el anuncio de los precios en su web, no habla en ningún momento del pacto entre ambas entidades.

Al percatarme de la situación, me ofrecí a dejar mi abono a la pareja, aunque con él no pudiera situarse junto a los aficionados granadinos. Ellos, obviamente, desconocían que los hinchas locales tuviésemos una oferta de entradas a mitad de precio, con lo cual ni siquiera se les había pasado por la cabeza valorar la posibilidad de sentarse en otro sitio. Me dieron las gracias en repetidas ocasiones, aliviados por no tener que desembolsar semejante cantidad tras un día entero de gastos en nuestra ciudad, viaje de por medio incluido. Al final, presenciaron el encuentro por 10 euros cada uno en preferencia, como cualquier aficionado local. O lo que es lo mismo, un tercio de lo que el club pretendía cobrarles en taquilla por el mero hecho de querer sentarse en el sector visitante.

Hoy, apenas dos días después de eso, la UD Almería ha anunciado, en un bonito gesto, que financiará, junto al Ayuntamiento, parte del viaje a Córdoba, donde el club local ha decidido dejar las entradas a 30 euros para la afición rojiblanca. Hasta aquí todo bien. Sin embargo, llama la atención una curiosa parte del comunicado de los almerienses. “El precio fijado para estas entradas por parte del Córdoba CF es de 30 euros, pero la UD Almería entiende que es demasiado gravoso y asume 5 euros de cada localidad”, reza la frase. El precio de una entrada en tribuna en el Estadio Mediterráneo para un aficionado local es de 30 euros. El precio de una entrada en tribuna en el Estadio Mediterráneo para un aficionado visitante es de 30 euros, siempre que su club no llegue a un acuerdo con el almeriense —como le ocurrió a los hinchas del Córdoba, precisamente, entre otros muchos—. Habría que preguntar al Almería si considera que sus propios precios son demasiado gravosos durante todo el año o si solo lo cree en el momento en el que se acercan los partidos importantes y necesita tener a la afición de lado. Ahí, entonces, no le importa bajar el importe de las localidades, del mismo modo que tampoco tiene reparos en ponerse medallas por eso, aunque ello suponga atacar a otros clubes que tienen en sus estadios tarifas idénticas a las de los rojiblancos.

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