El cuento de nunca acabar

2 de junio (salvación en Lugo)

Alfonso García anunciaba, en los medios oficiales del club, que su etapa en la UD Almería había llegado a su fin. El club estaba en venta.

El club sube a su web una noticia: “Euforia en el vestuario tras noventa minutos de sufrimiento e incertidumbre” y a redes sociales un vídeo de los futbolistas cantando en el autobús. Imagen de éxito para acabar la temporada, sin importar una afición completamente despegada del equipo.

Ese día no se oficializa ningún movimiento en lo deportivo (Fran Fernández tendría que esperar). El club lo vende como una “semana de reflexión”.

6 de junio

La UD Almería anuncia que cierra su sede durante dos semanas por vacaciones, pese a que el filial estaba inmerso en el ascenso a Segunda B. Toda una muestra de apoyo a los canteranos.

8 de junio

El club sube una fotografía de todo el consejo de administración en un restaurante de Águilas asegurando que “analiza el pasado reciente, el presente y el futuro del club”. El comunicado reza que “los miembros del consejo analizaron la temporada recién finalizada, haciendo autocrítica […] aunque sin tomar ninguna decisión concreta. Eso sí, tienen un claro y firme propósito de enmienda”.

Ese mismo día, la UD Almería sube a su web otra información: “Alfonso García desmiente que el club esté vendido o vaya a cerrar alguna operación”. En el primer párrafo se lee que “el máximo dirigente rojiblanco ha querido salir así al paso de las noticias que han aparecido en distintos medios de comunicación durante las últimas horas”. Desacreditar a la prensa local parece prioritario para quienes rodean al presidente.

11 de junio

La UD Almería presenta sus nuevas equipaciones con una sorprendente premura y mediante un vídeo que, por lo general, cala a la perfección entre sus aficionados.

La “semana de reflexión” se cumplió. Ni un solo movimiento en lo deportivo. Lógico en un presidente que había admitido escasos días antes haber terminado su etapa en el club, ¿no?

15 de junio

Se destapa el escándalo del verano: Jorge Morcillo, capitán de la UD Almería, es detenido por supuesto amaño de partidos. En esta ocasión el club no es tan rápido para pronunciarse ni tan contundente como sí lo es para desmentir lo que la prensa local publica. Hasta 14 horas hubo que esperar para leer un escuetísimo y vacío comunicado que, en el momento de publicarse, incluso tenía erratas y faltas de ortografía que fueron corregidas varias horas después.

18 de junio

Más de dos semanas después de que finalizase la temporada, la UD Almería (aún sin entrenador) oficializa su primer movimiento: “Acuerdo con Las Palmas y con Fidel para su traspaso al club insular”. El club muestra un ya habitual oscurantismo en lo que a cifras se refiere, resumiéndolo todo en que “el Almería va a recibir una cantidad fija por este traspaso, además de diversas variables que motivan que sea una buena operación para la entidad rojiblanca”. Dinero fresco a cambio de perder a uno de los futbolistas con mejores números de las dos últimas campañas. El proyecto se inicia con garantías.

19 de junio

Otro de los momentos más esperados del verano se convierte en una pantomima: “La Junta de Accionistas renueva en su totalidad al consejo de administración”. Todos los miembros (alguno de ellos de más de 80 años de edad) son renovados por cinco temporadas más. Alfonso García ni siquiera se presenta al acto. La última Junta de Accionistas fue en 2013, es decir, hace cinco temporadas. En este tiempo se ha perdido la Primera División y se ha rozado el descenso a Segunda B en tres ocasiones. Pese a ello, todo sigue igual. ¿Recuerdan lo de la autocrítica y el propósito de enmienda del 8 de junio?

20 de junio

El club vuelve a salir (esta vez más sutilmente) al paso de informaciones vertidas por algunos medios en los que se aseguraba que Alfonso García estaba en su despacho de Águilas reunido con sus futuros compradores. La solución, rápida y discreta: foto en Twitter de lo que parece ser una especie de reunión entre el presidente y la dirección deportiva. Y una leve pullita, claro: “Nos colamos en el despacho de Alfonso García en Águilas”, reza el tuit, para desmentir las informaciones, como el que no quiere la cosa. Una vez más, la guerra con la prensa centra las preocupaciones comunicativas del club.

21 de junio

Por fin se hace oficial: “Fran Fernández seguirá siendo el entrenador del Almería la próxima temporada”. 19 días después de lograr la permanencia más difícil de la historia del club. En el comunicado el club anuncia que “la entidad valora su compromiso, su trayectoria en el Almería, su trabajo, su afán de superación y la labor tan brillante en el primer equipo”. Entonces, ¿por qué esperar 19 días para renovarlo?

22 de junio

“Vamos a hacer un proyecto deportivo importante dentro de nuestras posibilidades”. Así se vendía una nueva aparición de Alfonso García, esta vez con entrevista en UDA Radio y comunicado en la web. De admitir que su etapa se acaba a intentar vender ilusión. ¿Tiene sentido? Por supuesto, más pullas a los medios y una nueva táctica ante sus detractores, la del victimismo (con erratas en la propia noticia): “[…] después de dieciséis años en la Liga de Fútbol Profesional qué de malo le he hecho yo a Almería”… y aún reconocimiento que las cosas pueden salir mejor o peor, reflexionaba que “esto […] es una gestión compleja y difícil que parece no se llega a entender”. Un incomprendido.

26 de junio

Otro comunicado oficial del club, nuevamente para desmentir informaciones externas. Esta vez, la ofrecida por el propio Pablo Cortacero en una nota emitida por él mismo. Sorprende que quien se pronuncia es la empresa Easur Agrícola Siglo XXI, propietaria de la mayoría de acciones de la UD Almería y la cual está dirigida por la familia García Gabarrón, y no solo por Alfonso. El titular, “toda negociación con el señor Cortacero es inexistente o está rota en la actualidad”, es una contradicción en sí mismo.

Ese mismo día, la presentación de Fran Fernández es lo de menos ante la enésima aparición de Alfonso García en público en apenas tres semanas y con el comunicado de Pablo Cortacero como telón de fondo. Omnipresente el empresario de Águilas. ¿Cuándo fue la última vez que fuimos tan bombardeados con su presencia? ¿Por qué este afán en alguien que rara vez se pronuncia ante los medios locales?  Más palos a la prensa. Más lecciones de Periodismo. Más argumentos repetidos. Y llama la atención algo: el titular de la noticia. “Queremos llevar a cabo un proyecto importante dentro de nuestras posibilidades”. ¿Les suena? Suban hasta el 22 de junio. Parece que ya está en marcha la campaña del enorme esfuerzo realizado por el club dentro de la austeridad, de los topes salariales y de la competitividad del mercado. El famoso “dentro de nuestras posibilidades” ya nos empieza a taladrar. Mientras tanto, en la plantilla, apenas una decena de jugadores 24 días después de acabar la temporada.

27 de junio

El día del 2%. El club decide poner en marcha la campaña de abonos con un emotivo vídeo que ni mucho menos es acompañado por una presentación de su nivel. Sin ningún fichaje llamativo (ni no llamativo) que usar como reclamo, la UD Almería escoge a Fran Fernández para hablar en un intento por acercarse a la afición. Presentar la campaña de abonos parece ser una de las competencias del entrenador en este club. Los precios no se redujeron, pese a la calamidad vivida esta temporada. La autocrítica y el propósito de enmienda del día 8 continúan intactos.

Es en ese acto cuando Lorena García pronuncia la gran medida del club: “Los abonados que acudieron al 80% de los partidos tendrán un descuento de un 2%”. Esto es, 6,3 euros para el abonado de tribuna, 3 euros para el abonado de preferencia y 1,8 euros para el de fondo. Detallazo.

Hablando de detalles: el club, en una costumbre que se remonta a tiempos ancestrales, no usó su escudo oficial en ninguno de los dos diseños de los carteles. Ni se respetó a la afición ni se respetó el escudo. Un dos en uno fantástico en otro día mágico.

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