Los 45 minutos

Diario de Almería; 24/03/2018

Nos sorprendía la UD Almería el martes anunciando que Soleri haría un paréntesis en su concentración con la selección italiana sub-20 para viajar el viernes hasta Barcelona, donde el conjunto rojiblanco entrenaría justo antes del encuentro de hoy ante el Reus. “En esa sesión estará Soleri, y Lucas Alcaraz, en función de cómo lo vea, decidirá si entra en la convocatoria”, rezaba el comunicado. Ni siquiera hizo falta. El técnico granadino viajó a Cataluña, directamente, con 17 jugadores. El italiano iba a completar la lista de convocados sí o sí.

El atacante llegaba tras encarar antes de ayer un partido frente a la República Checa y con otro fechado para el próximo martes contra Suiza, o lo que es lo mismo, tres choques en seis días. Una locura. Extraña, sobre todo, teniendo en cuenta que, aunque voluntarioso, Soleri no está destapándose como una pieza clave para el Almería. Con tres atacantes más en plantilla, no parecía una prioridad que el club hiciera tal esfuerzo sin precedentes por un jugador. No me convencía todo esto.

Decidí echar un ojo a su trayectoria desde que llegó. Cuando apenas llevaba cinco días en la ciudad, debutó contra el Numancia saliendo en el descanso. 45 minutos. Una semana después fue titular en Lorca, siendo sustituido en el intermedio. 45 minutos. Desde entonces, siempre ha jugado. Siempre de inicio. Nunca menos de medio partido. ¿Puede ser que la Roma accediese a ceder a Soleri al Almería a cambio de que jugase, al menos, tres cuartos de hora en un número determinado de partidos? Tras su fracasado periplo por el Spezia Calcio, donde apenas tuvo protagonismo, Monchi no estaría dispuesto a dejar salir a su joven delantero a otro sitio en el que no rascase bola. Tendría sentido.

De ser así, el Almería habría accedido a dar un descarado protagonismo a un futbolista joven, inexperto y debutante en España, sin saber cómo se adaptaría. Puede que todo sean suposiciones, pero no me extrañaría en absoluto que hoy Soleri jugase, al menos, 45 minutos. Seré un malpensado.

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