Valentía y humildad

Diario de Almería; 28/04/2018

Parecía utópico que, tras el enésimo descalabro de la temporada, el de Zaragoza, la afición rojiblanca fuese a afrontar con ilusión el encuentro de hoy ante el Barcelona B. Se preveía tormenta en el Mediterráneo, con un público enrarecido que fijase todos sus focos en el palco, pero que también salpicase con su ira a algunos de los jugadores. Se venía toda una final ante el filial culé, pero la afición estaba dispuesta a pasarlo por alto y dictar sentencia contra Alfonso García y su lustro de infamias. Y con todo merecimiento.

Entonces, llegó Fran Fernández. De la noche a la mañana, el almeriense, que preparaba plácidamente su semana de entrenamientos con un filial al que ha vuelto a dejar en playoff de ascenso, se ha encontrado con una de las papeletas más difíciles que cualquier entrenador de la UD Almería haya afrontado jamás. El técnico de la casa tendrá la misión de lograr la permanencia con un plantel hundido y carente de atributos para ello, convirtiéndose en la gran esperanza de un Alfonso García que siempre ha preferido a otros por delante de él, y de su hijo, que incluso llegó a abroncar severamente al entrenador cuando, al ser cuestionado por la llegada de Lucas Alcaraz tras haber vencido por 3-0 al Zaragoza, dejó caer que, quizás, había que apostar más por la gente de la casa.

Pero Fran Fernández ha dejado atrás todo eso. El almeriense, esta semana, se ha mostrado agradecido. Frente al micrófono, nos ha hablado de cambios en el equipo. Ha pedido a sus jugadores valentía, personalidad y atrevimiento. Ha subrayado que saldrán a por el partido sin especular. Y nos ha instado a apoyar. Siempre desde la humildad y la cercanía, el técnico le ha hablado a la grada para pedir colaboración. Difícil decirle que no a alguien que no tiene culpa de nada de lo que ha sucedido durante todo este tiempo. Somos conscientes de que nos toca sufrir de aquí hasta el final de temporada, pero Fran Fernández ha conseguido que esta semana, al menos, lo veamos todo de otro modo.

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